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lunes, 5 de marzo de 2007

Pablo y Silvina Tapa de Paparazzi

Hoy les dejo algunas de las fotos y la entrevista que realizo Pablo Esposito y Silvina Scheffler realizaron para la revista Paparazzi.
Ultimamente la mayoria de las tapas de paparazzi estan formadas por integrantes de Gran Hermano.


Fue –y es– una de las grandes novelas de Gran Hermano 2007. El arremetió de entrada. Ella le regaló unos besos y mucho histeriqueo. El se cansó. Ella fue en su búsqueda. Volvieron los besos. Ella se enganchó. El dudó. Ella se fue de la casa. El la extrañó. Ella también. Y ahora se reencontraron. ¿Final feliz o chau, chau, adiós?

Hay una lucha interna en Pablo Esposito (25). Una pelea sin tregua entre ese angelito y ese diablito que todos llevamos dentro. El primero le dice que se quede con Silvina Scheffler (27), que la convierta en su novia, vivan felices y coman perdices. El segundo no duda en aconsejarle lo contrario, en reclamarle que aproveche su momento de gloria para degustar los tentadores beneficios de la fama, sin amores para perturbarlo. ¿Cuál ganará la batalla?
El último noviazgo del séptimo eliminado de la casa de Gran Hermano, data de fines de 2004. De ahí en más hubo dos años en los que el muchacho oriundo de Ramos Mejía aprovechó su soltería para conquistar a cuanta mujer se cruzara en su camino. ¿Cuál es la receta para acaparar la atención de Pablo? “Me atraen las mujeres que tienen esa mezcla de ternura con sensualidad y actitud”, apunta él.

–¿Y de Silvina qué te atrajo?
–Al margen de que es una chica muy linda, me atrajo justamente su ternura. De entrada se convirtió en mi contención dentro de la casa, y hasta en mi consejera. Pero cuando vi que le faltaba actitud para hacerse cargo de nuestra relación, eso me frenó un poco.

–¿No te va el histeriqueo?

–Para nada. Ojo, en todo momento entendí que no haya querido tener relaciones sexuales adentro de una casa que era televisada las 24 horas, pero de ahí a frenarme cuando la besaba o la abrazaba en la cama, eso ya me hacía enojar.

–¿Habías entrado con la idea de no ponerte de novio?
–Yo no quise plantearme nada antes de entrar. Desde que comencé a estudiar teatro hace tres años, vivo la vida de otra manera, dejándome llevar por el momento, por el aquí y ahora. Entonces, si aparece una mujer que me hace feliz y me engancho, ¿por qué no me voy a permitir estar de novio?

–¿En algún momento llegaste a sentir eso con Silvina?
–Me pasó por momentos, sobre todo al principio, cuando no sufría sus paradas de carro constantes (risas). La estaba conociendo, y pensaba que podía surgir una relación interesante con ella. Pero su barrera me frenó.

–¿Y qué te pasó cuando ella fue a buscarte?
–Ahí me entró la duda. No sabía si me iba a hacer bien involucrarme tanto con ella, sobre todo porque la abstinencia sexual me estaba matando, y cuanto más abrazo y beso hubo, más difícil era sobrellevarlo.

–Silvina te dijo “te quiero”…
–Sí, pero yo siempre me mantuve al margen de esas frases en la casa. Entre los chicos hubo mucho “te quiero”, mucho “sos mi amigo”, “sos como mi hija”, “sos como mi padre”… ¡Bajen un cambio! Yo no les podía decir que no estaba de acuerdo porque no daba, pero todos sabemos que los afectos están afuera, y en la casa sólo somos compañeros que estamos compartiendo un reality show.

–Igualmente se te vio golpeado tras la ida de Silvina…
–Sí, cuando la despedí me quise hacer el superado, pero después de que pasó la puerta me cayó la ficha, y hasta se me llenaron los ojos de lágrimas. No esperaba para nada tener una reacción así, fue algo espontáneo.

–¿Y cómo sigue la relación?
–Tenemos que hablar muchas cosas. A medida que pasen los días, vamos a poder conocernos más. Como se dice en estos casos, “el tiempo dirá”…

–¿Te imaginás más adelante formando una pareja con ella?
–No sé… yo no cierro la puerta. Porque sería mentira decir que quiero cerrarla. Incluso creo que va a ser muy importante contenernos mutuamente ahora que se van a venir días de mucha exposición y movimiento.

–¿Creés que ella se bancaría una relación sin compromiso?
–No sé… eso podría andar, porque sería una buena forma de ir llevando todo esto, sobre todo sabiendo que ambos nos vamos a exponer, ella con chicos y yo con chicas. Pero bueno, eso habría que preguntárselo a ella.

A pedido de Pablo…
La inquietud del morocho está planteada. Y Paparazzi, a modo de Celestino, va en busca del Alcoyana Alcoyana. ¿Habrá feliz coincidencia?

–Silvina, ¿te bancarías comenzar con una relación sin compromiso con Pablo?
–Por ahora es difícil definir eso. Se verá a medida que nos vayamos conociendo. A mí me gusta más lo formal, pero lo importante es estar bien, y si eso nos ayuda, lo pensaremos…

–Pablo ahora estará expuesto a las mujeres…
–Está perfecto que lo disfrute a su manera. Es un momento que no se va a volver a vivir, y lo respeto muchísimo. Igual habrá que ver qué me pasa el viernes cuando lo vea con otras chicas, ja ja (N.deR.: tienen un evento en Sunset).

–¿Cómo te sentiste después del beso en Intrusos?
–Fue una continuidad de lo que nos pasaba en la casa. Por eso creo que la relación va a ser similar ahora que estamos afuera. Hay mucha confianza entre nosotros. De hecho, de las parejas que hubo en la casa, la más sincera fue la nuestra.

–¿A vos cómo te gustaría que siguiera esta historia?
–Es muy pronto. Pero sí te puedo decir que desde que Pablo salió de la casa, volví a sentirme bien, con esa contención que no tenía en estos días que estuvimos separados. Habían sido días difíciles para mí, porque yo en Buenos Aires estoy sola.

–El dice que no cierra la puerta… ¿vos?
–Tampoco. En eso coincidimos los dos.



viernes, 23 de febrero de 2007

Fotos de Agustín Belforte, Claudia Ciardone y Silvina Scheffler en Paparazzi

La última revista Paparazzi tiene como tapa a Agustín Belforte, Claudia Ciardone y Silvina Scheffler de Gran Hermano 2007.
Agustín el sexto expulsado de GH, junto a Claudia y Silvina, suben la temperatura con una producciónde fotos imperdibles.
Agustin fue el sexto eliminado de la casa de Gran Hermano 2007.
Disfruta de las fotos de la ultima paparazzi.





Aca les dejo parte de la entrevista que publico Paparazzi

Primero salió Claudia. Después, Melisa. Luego, Vanina. A continuación, Damián. La siguiente fue Silvina. Y finalmente, Agustín. Cada uno con personalidades bien definidas. Bien distintas. Sin embargo, los seis expulsados de la casa de los 30 puntos de rating coincidieron en algo. En una frase. Un concepto que formaría parte de cualquier diccionario básico de Gran Hermano. Y que intenta justificar el porqué de este increíble mundo: “En la casa todo se magnifica”.
Agustín Belforte (28) fue el último en cruzar esa puerta que divide “el adentro” de “el afuera”. Y sus 41 días dentro del hogar televisado tuvieron de todo. Desde apasionados besos con Claudia, hasta un “¡Agustín traidor!” gritado por alguien del público cuando Damián dejó la casa. Por eso, quién mejor que él para explicar hasta dónde se magnifican los sentimientos dentro de la casa.

–¿Es diferente la sensación de besar a una persona que ves las 24 horas del día?
–Seguramente que sí, porque yo no había ido con la intención de tener una pareja dentro de la casa, y al cuarto día ya estaba con Claudia. Estar todo el tiempo juntos influye, y los sentimientos crecen mucho más rápido. Ella me había gustado de entrada, y al compartir tanto tiempo me di cuenta de que era una muy buena persona, y empecé a quererla. Si Clau se hubiera quedado más tiempo, creo que la relación habría progresado mucho más.

–¿Cuál es tu mejor recuerdo con ella?
–Hubo varios, pero cuando dormimos juntos, en cucharita… Estuvo bueno. Aunque es muy complicado contenerse (risas).

–¿Tenías novia antes de entrar a Gran Hermano?
–Hacía cuatro meses había terminado una relación de cinco años (con Fernanda, santafesina de Chañar Ladeado, como él). Y en diciembre nos vimos, pero ella ya había conocido a alguien, y estaba confundida. Entonces, cuando le conté que iba a entrar a Gran Hermano, le aclaré que si se daba la oportunidad de estar con alguien, lo iba a hacer porque me quería permitir conocer a otra persona para ser feliz. Entonces ella sintió que me perdía para siempre.

–¿Y qué creés que sintió cuando vio las imágenes?
–Sin dudas habrá quedado lastimada, pero no fue mi intención, porque la quiero mucho, y en un momento fue la persona más importante de mi vida. Y no sé si será por esto de que se magnifica todo, pero cuando estuve con Claudia me empecé a sacar de la cabeza a Fernanda.

–¿Después de la salida hablaste con tu ex?

–No, probablemente es porque todavía no lo necesito. Pero si ella tuviese deseos de hablar conmigo, ya me hubiera llamado…

–¿Y con Claudia? Durante la producción de fotos tuvieron una charla…
–Sí, y estamos en conversaciones para ver si probamos algo. De ella hubo un “vemos”. Yo tengo ganas. Pero como dice Mostaza Merlo, “paso a paso”. No quiero presionarla.

–¿Se siente la tensión en la casa cuando se forman triángulos amorosos?
–Sí. Pasó entre Jonathan, Osito y Mariela, pero me parece que Johnny ya se decidió por Osito. Ella se ganó su corazón a fuerza de ternura. Y al principio también se sintió tensión entre Marianela, Leandro y Jonathan. Yo traté de mediar entre los dos chicos para que no se armara bardo, porque era feo que estuvieran peleados. Hablé con Male para ver adónde apuntaba, y ella me dijo que le gustaba Lean. Pero se manejaron mal las cosas, y quedó en la nada.

Su media naranja. Claudia Ciardone (27) fue la compañía cariñosa de Agustín durante los siete días que ella duró en la casa. Y también reconoce que el encierro ayuda a generar más libido. “Los sentimientos son más fuertes. Y además dejamos que esa atracción fluya más rápido”.

–¿Por eso después de estar sólo tres días juntos le preguntaste si te iba a extrañar?

–Sí, porque además yo lo extrañé a él.

–¿Y ahora cómo sigue todo?
–Hablamos algo, pero todavía está la charla profunda pendiente. Lo que me frena es que primero me juró y rejuró que estaba todo terminado con su ex novia, y después, cuando me fui, dijo que todavía le pasaban cosas muy fuertes con ella. Ahora me volvió a repetir que está todo terminado, pero a mí no me cierra.

–Dijiste que las chicas nunca te dieron la oportunidad de integrarte al grupo. ¿Sentiste eso como parte del juego?
–No, eso fue de mala leche pura y natural de ellas. Me prejuzgaron, me calificaron como “rubia tarada”, y no les importó nada. Yo intenté acercarme una, dos, tres veces, y después las mandé a cag…

La tercera que no fue. Silvina Scheffler (27) fue protagonista junto a Pablo de la segunda pareja oficial de GH (la tercera la forman Osito y Jonathan). Pero según Claudia, cuando se fue de la casa vio que La Profe se acercó a Agustín con intenciones de que pasara algo.

–¿Fue así, Silvina?

–No, hubo un malentendido. Por eso ya lo hablé con ambos fuera de la casa. Yo dije que Agustín era el más compatible con mi forma de ser, pero nunca dije que estaría con él. Así como con Pablo somos polos opuestos que en un punto se atraen, con Agustín somos compatibles en varias cosas.

–¿Y Claudia lo entendió?

–(Risas) Espero que sí.

–¿Vos también sentís que en la casa se magnifican los sentimientos?
–Sí, pero a comparación del resto de los chicos, yo lo viví diferente, con otra postura. Siendo mucho más realista. Aunque sé que se viven cosas raras y que todo se potencia mucho, como lo que me pasó con Pablo.

–¿Por qué?
–Porque después de esos días de aislamiento en un hotel antes de entrar a la casa, cuando lo vi a Pablo sentí que era una contención, un apoyo.

–Pero antes de irte le dijiste “te quiero”, a pesar de que llevaban pocos días juntos…
–Sí, porque es algo que sentí y lo sigo sintiendo fuera de la casa. Pero no fue un “te quiero” de amor. El es una gran persona. Y observándolo desde afuera, cada día que pasa me gusta más, porque veo cosas muy positivas en su forma de ser. Pero eso no significa que lo vaya a querer para formar una pareja. Eso se verá después…


jueves, 22 de febrero de 2007

Silvina Scheffler en Revista Semanario

Aca les dejo una entrevista que le realizo la revista Semanario a Silvina Sheffler luego de que salio de la casa de Gran Hermano.


El día que salí de la casa pasé por un kiosco de revistas, vi que en Semanario estaba Pablo y ni lo dudé, dije: ´la quiero ya´. Leí que su ex opina que soy una histérica y que no le convengo... Eso no me gustó, cuando salga de la casa le voy a preguntar a Pablo quién es esa...” Sin dudas, desde que Silvina Scheffler abandonó la casa de Gran Hermano espera encontrarse con “su novio” Pablo Espósito para ver cómo continuará la historia de amor que comenzó frente a cámaras.

“Sé que cuando salga las chicas se le van a tirar encima y él lo va a disfrutar, pero yo voy a pelear por el amor de Pablo Yo soy celosa y él, mujeriego. Ya veremos cómo nos arreglamos” “La profe” no se resigna. La platea femenina apoya al muchacho de Vélez porque -además de ser ´el modelo´ de la casa- el modo en que defendió a Silvina frente a los ataques del resto del grupo lo posicionó como un caballero.

“No sé si estoy enamorada...” dice dubitativa Silvina. Sin embargo, sus ojos brillan y mientras dice: “A Pablo lo quiero mucho y tengo muchas ganas de verlo otra vez” , no puede mantener la mirada. Se la ve tan enganchada como temerosa de resultar herida, por eso cada vez que da un paso, retrocede dos.

Primero lanza: “Yo no soy muy amante del fútbol pero si Pablo me invita a la cancha, voy. Me imagino que podríamos hacer cosas lindas... En Semanario vi una foto de su hermana, estaría bueno conocerla.” Pero enseguida da marcha atrás: “Ojo, no digo conocer a su familia como relación de pareja sino como amigos. Es una persona con la que puede ser interesante compartir cosas...” Como si las contradicciones no fueran un mensaje en sí mismo, desliza muy racionalmente: “El seguramente va a seguir con su vida y me parece respetable”, pero luego agrega: “Me molestaría que esté con otra chica dentro de la casa...”. Fiel a las idas y vueltas que le valieron el calificativo de “histérica”, la chica de Colón va y viene aún cuando las cámaras no la persiguen. El motivo de semejante mareo se vislumbra mientras ella posa su cuerpo escultural frente a un espejo. Silvina es delicada, frágil y la coraza que la recubre se formó porque la vida la golpeó bastante. “Tener lo que tengo me costó mucho sacrificio y trabajo...”, dice en uno de los pocos momentos en los que deja aflorar a la verdadera “profe”. “Vengo de una familia humilde de campo, me crié en un hogar sin luz y sin televisión. De chica iba al colegio a caballo, tenía que andar cinco kilómetros hasta llegar a la escuela. Los días de lluvia no podía ir... Siempre cuidé mucho mis cosas. Un día en el colegio se me perdió un lápiz y me puse a llorar...” Lejos de la frivolidad de la gimnasia como medio para lograr un cuerpo perfecto y del llanto en el que irrumpió cuando le faltaban cremas hidratantes, la chica de Entre Ríos tiene un costado tan vulnerable como impenetrable. Su infancia y su entorno familiar son un gran signo de interrogación, al punto que su mente se pone en blanco cuando intenta recordar algo tan simple como un juguete. A duras penas logra evocar que de chica se subía a los árboles y que, como toda niña de campo, andaba con las rodillas raspadas. Los rumores de abuso no se pueden ni mencionar. Detrás de su muralla ataja: “A mis padres no los voy a nombrar, voy a hablar sólo de mí...”

En su adolescencia tuvo que trabajar de moza en un bar (“una experiencia horrible en la que duré dos semanas”), en una heladería y en un kiosco. Por eso ahora disfruta del momento que le toca vivir. “Siempre dije que mi sueño era hacer fotos y participar de desfiles pero nunca tuve la posibilidad económica ni los contactos para lograrlo y armar una carrera con eso... Ahora estoy haciendo tapas de revistas y sé que es una puerta que se me abre. Igual soy realista, tomo todo con pinzas porque esta repentina popularidad -que me sorprende porque ahora en la calle todos me conocen y saludan- no garantiza nada”.

Su popularidad es innegable. Cuando dejó “la casa que late” se encontró con que su casilla de correo electrónico estaba abarrotada de mensajes de fans expresándole cariño, su teléfono celular estaba tapado de saludos de “su gente” de Colón y cuando asoma a un boliche, todos quieren saludarla. “El otro día un chico se me acercó, me pidió un autógrafo y me dijo que le firme una dedicatoria con ´ocho más´... (frase que la inmortalizó en las clases de aeróbics que daba dentro de la casa) Lo que pasa con la gente es lindo”, dice “la profe”. Algunos le sugieren que haga un programa de gimnasia y observan que tiene futuro como modelo. Ella, risueña, se relaja un minuto y se permite hacer una broma: “Después del escándalo que armé para que Gran Hermano me dé cremas, podría hacer una publicidad de cremas, ¿no?”